COMO ELOGIAR A NUESTROS HIJOS
Publicado en Revista Nuestros Hijos, 2015
 

1. Elogia los logros realistas de forma específica

“Gracias por ayudarme a limpiar el sótano, se ve como nuevo”, o “Seguiste la receta y estamos disfrutando

Mucho tus galletas” en lugar de “Eres un limpiador o cocinero fantástico” expresan que nuestros hijos hicieron un

Buen trabajo sin aumentar la ansiedad porque esperamos que sean estrellas mundiales de las tareas hogareñas.

Hacer que los niños sepan lo que verdaderamente están logrando ofrece un espejo emocional realista.

¿Qué Mensaje escuchan? “¡Mi trabajo sirvió! Hice algo nuevo, puedo aprender, escuchar, seguir instrucciones. Fue

Divertido, mi familia me aprecia. Me siento taaaaan maduro y no veo la hora de hacer más”.

 

2. Elogia con medida

La proporción es crítica en cualquier buena receta. Demasiado dulce (elogio) es tan insalubre como demasiada

sal (crítica). Nuestro hijo limpia bien su cuarto; es su trabajo y su desafío. Merece el reconocimiento simple y

honesto, no una celebración con una banda musical. Todos queremos que nuestros hijos tengan sus propios

logros reales y que no se conviertan en “adictos a los dulces”.

 

3. Elogia el aquí y ahora sin profetizar ni preparar la repisa para un premio Nobel

Adular en demasía es una “falsedad” y, a pesar de que sea una alabanza bien intencionada, nuestros hijos saben

que no merecen toda esa gloria. No sólo sienten el estrés, sino que también comienzan a dudar de sí mismos y

de nosotros. Irónicamente, el elogio exagerado puede causar que nuestros hijos se inhiban o que se conviertan

en competitivos a toda costa. Por otro lado, el elogio específico y proporcionado los alienta a creer en el valor de

una tarea bien hecha.

4. El elogio útil le permite al chico deducir la verdad sobre sí mismo y su carácter

Decir: “Aprecio mucho que me avisaras que te di un billete de quinientos en lugar de uno de cincuenta” es mejor que“¡Siempre eres tan honesto!”, porque el primero deja que los niños capten la idea – por sí mismos a